Archivo Sinnamon
Dorian: memoria inmediata frente a segunda escucha
El calendario presenta «DORIAN» para 11 de abril de 2008, Barcelona. Al no incluir más información, la página se centra en una experiencia que no necesita completar el pasado: comparar lo recordado justo después de oír una pieza con lo que aparece al revisarla. La selección debe estar acreditada a Dorian y las notas se tratarán como respuestas personales comprobables, nunca como datos sobre la actuación de la fecha indicada.
Escribir noventa segundos después del final
Reproduce una pieza sin pausas y, al terminar, espera un minuto y medio antes de anotar. Escribe únicamente tres recuerdos: primer elemento, cambio más claro y forma de cierre. No consultes la barra temporal todavía. Esta pequeña demora revela qué aspectos dominan la memoria inmediata y cuáles desaparecen, además de producir una hipótesis que luego podrá contrastarse con el archivo real.
Volver al audio y corregir la cronología
Busca los tres momentos recordados y añade sus minutos exactos. Comprueba si ocurrieron en el orden imaginado y si la descripción omitió alguna transición. Usa otro color para las correcciones; no borres la primera versión. El contraste entre ambos registros ayuda a entender cómo se reorganiza una escucha en la memoria y evita presentar como estructura objetiva una secuencia que quizá sólo fue reconstruida después.
Comparar recuerdos de dos piezas
Repite el método con una segunda grabación de Dorian en otro momento del día. Coloca las notas inmediatas juntas y examina qué tipo de detalle recuerdas con mayor frecuencia: voz, pulso, textura, ruptura o final. Esa tendencia habla del modo de escuchar, no necesariamente del conjunto completo. Elige una pieza para recomendar y explica qué corrección entre memoria y audio volvió la elección más precisa.
Para Dorian, guarda la hora de ambas pasadas junto a las correcciones: no explica la obra, pero sí permite entender bajo qué condiciones surgieron tus dos recuerdos.
El informe de Dorian marca por separado recuerdos coincidentes y corregidos, permitiendo saber si la segunda pasada confirmó una impresión o la reemplazó por evidencia.